
Llegó a un punto en que los médicos ya se negaban a operarla, que su trastorno necesitaba tratamiento- lo que ella ignoró, realizándose ella sus propias operaciones; entre ellas el inyectarse aceite de cocina en la cara.

Al volver a Corea, su familia se vio impactada al no reconocer el rostro de la mujer, quien ya estaba completamente desfigurada.

FUENTES:
¿Qué puede enseñar esto?
La tecnología avanza en todos los sentidos, volviendo a la gente a nuevas tendencias y obsesiones; capaces de cualquier cosa por simplemente seguir en lo que los 'hace felices', hasta llegar a extremos impensables.
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